Las bandas antipinzamiento para puertas industriales ayudan a proteger determinadas zonas de una puerta donde el movimiento puede generar puntos de contacto, atrapamiento o aplastamiento. Sin embargo, no todas las bandas cumplen exactamente la misma función ni se utilizan en el mismo tipo de cierre.
En puertas motorizadas, la protección frente a los elementos móviles debe integrarse dentro de una evaluación global del riesgo. La Directiva 2006/42/CE relativa a las máquinas establece que los elementos móviles deben diseñarse para evitar riesgos de contacto o, cuando estos no puedan eliminarse, contar con resguardos o dispositivos de protección adecuados.
En Martín Vecino trabajamos con distintas soluciones para puertas correderas, batientes y basculantes. Elegir correctamente exige identificar primero qué zona queremos proteger y qué movimiento realiza la puerta.
Bandas antipinzamiento para puertas industriales: por qué no todas son iguales
Hablar de una banda antipinzamiento como si fuera un único producto puede llevar a confusión. Una puerta corredera presenta zonas de riesgo diferentes a una basculante y, del mismo modo, una puerta batiente tiene puntos de giro que requieren soluciones adaptadas a su geometría.
Por eso encontramos bandas con diseños y aplicaciones diferentes. La elección debe partir del riesgo concreto que se quiere reducir, no únicamente del tipo general de puerta.
También debemos diferenciar entre elementos que actúan como protección física y soluciones sensibles capaces de intervenir en el funcionamiento de una puerta automatizada.
Banda activa: cuando la protección detecta el contacto
En sistemas automatizados puede utilizarse una banda sensible o activa instalada en una zona susceptible de entrar en contacto con una persona u obstáculo. Cuando se produce presión sobre ella, el sistema puede generar una señal que permita actuar sobre la maniobra de la puerta, según la configuración instalada.
Su objetivo no consiste únicamente en amortiguar físicamente el contacto. Forma parte del sistema de detección y seguridad de la automatización y debe integrarse adecuadamente con los componentes de control correspondientes.
En Martín Vecino disponemos de bandas antipinzamiento de 4 y 5 bucles para puertas basculantes y batientes, además de otra banda antipinzamiento para puertas batientes y basculantes.
La ficha actual indica que las primeras se suministran en rollos de 10 metros y la segunda en rollos de 20 metros, pudiéndose suministrar los metros necesarios.
Banda pasiva: protección física en zonas de contacto
Una banda pasiva cumple una función diferente. No debemos interpretarla automáticamente como un dispositivo que genera una orden eléctrica sobre el automatismo.
Su función se orienta a proteger físicamente determinadas zonas de encuentro o contacto, reduciendo la exposición directa a elementos rígidos de la estructura.
Entre las soluciones disponibles se encuentra la banda pasiva para puerta corredera, suministrada en rollos de 10 metros y adaptable a la longitud necesaria.
En una puerta corredera, la geometría del cierre puede generar zonas sensibles entre hoja, postes y elementos fijos. Por eso, antes de elegir las bandas antipinzamiento para puertas industriales, conviene revisar cómo se desplaza la hoja y dónde pueden aparecer esos puntos de contacto durante la apertura o el cierre.
Qué función tiene una banda tapajuntas
La banda tapajuntas responde a otra necesidad. En lugar de centrarse exclusivamente en el borde principal de movimiento, puede utilizarse para proteger determinadas separaciones o juntas de la puerta.
En el catálogo de Martín Vecino encontramos una banda tapajuntas para puerta basculante, suministrada en rollos de 100 metros y también disponible por los metros necesarios.
Cubrir una junta puede evitar que determinadas partes móviles o separaciones queden directamente expuestas, pero su función no debe confundirse con la de una banda activa conectada a un sistema de seguridad.
Esta distinción es especialmente importante cuando estamos seleccionando componentes para una puerta que posteriormente va a automatizarse.
Activa, pasiva o tapajuntas: qué debemos valorar
No existe una respuesta única válida para todas las puertas. Lo primero es identificar el tipo de cierre: corredera, batiente, basculante u otra configuración.
Después debemos estudiar qué elementos se desplazan, cuáles permanecen fijos y dónde aparecen zonas en las que podría producirse contacto durante el movimiento. Una misma puerta puede necesitar soluciones distintas en diferentes puntos.
También hay que tener en cuenta si existe automatización. Cuando una banda va a intervenir sobre el funcionamiento de la puerta, debemos comprobar su compatibilidad con el sistema de control y con el resto de dispositivos de seguridad.
Las bandas antipinzamiento para puertas industriales forman parte, por tanto, de una estrategia de protección más amplia. No deben analizarse de manera aislada de la puerta, sus movimientos y su sistema de accionamiento.
Bandas antipinzamiento para puertas industriales seguras
Añadir una protección una vez terminada la puerta puede resultar necesario en determinados casos, pero el planteamiento más coherente consiste en detectar los puntos de riesgo desde la fase de diseño.
Esto permite estudiar bordes, juntas, zonas de giro y recorridos antes de decidir qué componentes incorporar. La protección adecuada depende siempre de dónde está el riesgo y de cómo se comporta la puerta durante su utilización.
En Martín Vecino podemos orientar la selección de los componentes a partir del tipo de puerta y de las características concretas del proyecto.
Elegir correctamente las bandas antipinzamiento para puertas industriales significa, en último término, distinguir entre protección sensible, protección física y cobertura de juntas, utilizando cada solución allí donde realmente aporta valor.

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